Marketing & Negocioswww.LuisBravo.org/blog |
8 Mar
En nuestro caminar cristiano, siempre estamos anhelando algo nuevo de Dios, si no tenemos casa, anhelamos una, y cuando la tenemos, anhelamos una mejor, si no tenemos carro, anhelamos uno y cuando lo tenemos, anhelamos uno mejor, y así se va nuestra vida anhelando siempre algo nuevo o necesitando siempre algo nuevo que Dios cumpla o haga real en nuestras vidas. Y no que esto sea malo, ya que como dice la palabra, Pablo había aprendido el secreto de contentarse con su situación, cualquiera que esta fuera (Filipenses 4:11-13), pero contentarse no significa conformarse, creo que el día que dejamos de anhelar algo nuevo o mejor, nuestra vida ya no tiene sentido.
Sin embargo, Dios desea como dice el pastor Cash, que nosotros dejemos de ser demandantes, para pasar a ser ofertante de algo y algo bueno. Y si de gracia recibimos, de gracia debemos dar; y al que mucho se le ha dado, mucho se le demandara, y una de las primeras cosas que nosotros deberíamos tener dentro de nuestro menú para dar a los demás es el amor y la unidad, ya que la biblia nos enseña que esto es muestra de que Dios mora en nosotros (1 Juan 4:7-8).
Deja tu comentario