lehman brothersEl cuarto banco de inversión en Estados Unidos, Lehman Brothers, se declaró ayer oficialmente en quiebra y provocó un estremecimiento en todo el sistema financiero mundial, con efectos que aún no se pueden dibujar con precisión.

Lehman, que alguna vez fue un gigante de Wall Street, se acogió ayer al capítulo 11 de la Ley de Quiebras, tras estériles reuniones de alto nivel en EUA para encontrar una salida.

En su declaración de bancarrota, Lehman mencionó a Citigroup como uno de sus principales acreedores. Según dijo, tenía invertido $138,000 millones en bonos para el 2 de julio. El Bank of New York Mellon Corp. tiene $17,000 millones de la deuda.

Además, Lehman Brothers tenía 158 años de existencia y había colocado parte de sus recursos en bancos internacionales, además de tener también importantes inversiones de otras entidades financieras públicas y privadas.

De esta manera, el valor deprimido que tienen las acciones de Lehman contagiarán al resto de inversionistas, porque les traduce pérdidas. Luego se suma la inseguridad que sentirán presentes y futuros inversores por la situación mundial, y serán reticentes para “soltar” su dinero.
Lunes de luto

La agonía y final quiebra de Lehman provocaron temor en los inversionistas de todo el mundo.

Las bolsas de América (incluyendo latinas), Europa y Asia tuvieron pérdidas, y hasta el petróleo resultó afectado.

Las acciones de Brasil, por ejemplo, perdieron 7.59%; Argentina cayó 5.18%; y México con 3.79% abajo, ayer lunes.

“La crisis va a afectar a todos los mercados, y América Latina es, entre los mercados emergentes, una de las regiones más vulnerables a la volatilidad e incertidumbre”, dijo el analista Mike Lenhoff a la agencia AFP.

La quiebra del banco es el final de un descenso que inició desde que adquirió hipotecas, que a la vez son herencia de la crisis inmobiliaria que inició en EUA. “Lo que vemos hoy con Lehman Brothers comenzó hace meses, pero las consecuencias en el sector financiero no han terminado: veremos otras”, dijo Dominique Strauss-Kahn, director del Fondo Monetario Internacional.

Las únicas esperanzas de Lehman para resurgir era que Estados Unidos pusiera dinero –como hizo con Fannie Mae y Freddie Mac–, cosa que no ocurrió y que la Reserva Federal descartó por completo. Precisamente por la reticencia del Gobierno no encontró ningún comprador y Barclays, el único interesado, se retiró.