La confirmación de que el país se encuentra en recesión y los reportes de ganancias modestas en las ventas de fin de año provocaron que los inversionistas en Wall Street volvieran a vender. El Dow Jones cayó más de 679 puntos.

Las declaraciones del secretario del Tesoro Henry Paulson de que el declive económico es “significativo” pero manejable probablemente incrementaron el desánimo en el mercado, así como informes pesimistas sobre manufactura y construcción.

Al mediodía, Wall Street recibió la confirmación de lo que todos han sospechado desde hace meses: que Estados Unidos está en una recesión.

La Oficina Nacional de Investigación Económica (NBER, por sus siglas en inglés), una entidad privada sin fines de lucro, dijo que un grupo de sus expertos determinó que la recesión en Estados Unidos comenzó en diciembre del 2007.

El promedio industrial Dow Jones cerró con una pérdida de poco más de 679 unidades, eliminando así más de la mitad de los 1.276 puntos que acumuló durante un avance de cinco días, el cual se dio por el optimismo de los inversionistas sobre la economía.

Los indicadores más amplios perdieron más de 7%. El índice Standard & Poor’s 500, que es vigilado con más recelo por los expertos del mercado, retrocedió casi 9%.

Aunque los informes iniciales sobre las ventas en el primer fin de semana de la temporada navideña indican que las cosas son mejores de lo que esperaban analistas y vendedores, los estadounidenses claramente lo piensan dos veces antes de gastar su dinero.

Ello tiene a Wall Street envuelto en una atmósfera de preocupación sobre el impacto de una caída constante en los gastos del consumidor.

“Desafortunadamente dos tercios de la economía estadounidense se basan en el gasto de los consumidores de este país”, dijo Mike Stanfield, director ejecutivo de la empresa financiera VSR Financial Services. “Cuando los consumidores dejan de gastar es muy difícil lograr un impulso para la economía”.

Según estimaciones preliminares el promedio industrial Dow Jones cayó 679,95 puntos (7,70%) a 8.149,09 unidades. El Standard & Poor’s 500 perdió 80,03 unidades (8,93%) a 816,21, mientras que el índice compuesto Nasdaq descendió 137,50 puntos (8,95%) a 1.398,07.

Sólo 218 empresas que cotizan en la bolsa se encontraban en terreno positivo en la Bolsa de Valores de Nueva York mientras que 2.693 tuvieron una jornada bajista. El volumen de intercambio fue de 1.620 millones de papeletas.

El índice Russell 2000, de las empresas más pequeñas que cotizan en Wall Street, perdió 56,07 unidades (11,85%) a 417,07 puntos.

Los precios de los bonos del gobierno aumentaron. El rendimiento del bono a 10 años, que se mueve de forma opuesta a su precio, cayó a 2,76% con respecto al 2,92% del viernes. Mientras que el bono a tres meses, considerado una de las inversiones más seguras y un reflejo de los ánimos de los inversionistas, retrocedió a 0,02% del 0,05% del viernes. Entre más bajo es el rendimiento los inversionistas se encuentran más ansiosos.

El crudo ligero de bajo contenido sulfuroso descendió 5,15 dólares a 49,28 dólares el barril en la Bolsa Mercantil de Nueva York, después de que la OPEP decidiera no recortar la producción en una reunión informal en El Cairo realizada el sábado.

De acuerdo con las cifras preliminares presentadas por la empresa RCT ShopperTrak, una firma que sigue las ventas al detalle en más de 50.000 negocios, las ventas aumentaron 3% a 10.600 millones de dólares durante el llamado “Viernes Negro”, el día posterior al Día de Acción de Gracias y que tradicionalmente es uno de los de mejores ventas en el año.

Algunos analistas están preocupados, sin embargo, porque los resultados del Viernes Negro no sean representativos de los del resto de la temporada.

“Luego de un lento inicio de noviembre, pensamos que el fortalecimiento del Viernes Negro no basta para salvar el mes”, dijo John Morris, analista de la empresa Wachovia Capital Markets. “La fortaleza no continuó manifestándose por el resto del fin de semana y las ventas bajaron marcadamente el sábado, de acuerdo con nuestros investigadores”.

En otros mercados internacionales, el índice Nikkei de la Bolsa de Tokio cerró con un retroceso de 1,35%. En Gran Bretaña el índice FTSE 100 perdió 5,19%, el alemán DAX descendió 5,88%, y el francés CAC-40 declinó 5,59%.

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